La cocina de Laos suele pasar desapercibida frente a la de sus países vecinos, pero quienes le dan una oportunidad descubren una gastronomía auténtica, sencilla y llena de sabor. Muy ligada al río Mekong, a los productos frescos y a las recetas familiares, comer en Laos también es una forma de entender su ritmo de vida tranquilo y su cultura.
¿Qué comer en Laos? Una cocina sencilla que conquista sin hacer ruido
La gastronomía de Laos no busca impresionar con platos sofisticados ni técnicas complejas.
Su encanto está precisamente en la sencillez.
Verduras frescas, pescado de río, carnes a la brasa, arroz glutinoso y una gran variedad de hierbas aromáticas forman la base de una cocina que sigue muy conectada con la tierra y con las tradiciones familiares.
En muchos restaurantes encontrarás recetas que apenas han cambiado durante generaciones. Y eso hace que cada comida forme parte del viaje tanto como los templos o los paisajes.
Si visitas Laos por primera vez, estos son algunos de los sabores que te recomendamos descubrir.
Sabores que representan la cocina laosiana
Laap
Considerado el plato nacional de Laos, el Laap es una ensalada templada elaborada con carne picada, pescado o pollo, mezclada con zumo de lima, hierbas frescas, arroz tostado molido y chile. Cada familia tiene su propia receta y suele servirse en celebraciones o reuniones.
Sticky Rice (Khao Niew)
Más que un acompañamiento, el arroz glutinoso es el verdadero protagonista de la cocina laosiana. Se sirve en pequeñas cestas de bambú y acompaña prácticamente cualquier comida. Los laosianos lo comen con las manos, formando pequeñas bolas para acompañar el resto de platos.
Mok Pa
El Mok Pa consiste en pescado de río marinado con hierbas, envuelto en hojas de plátano y cocinado al vapor. Es un plato muy ligero que refleja la estrecha relación de Laos con el Mekong.
Or Lam
Originario de Luang Prabang, el Or Lam es un guiso tradicional preparado con verduras, hierbas aromáticas y carne. Su sabor es suave, ligeramente picante y muy diferente al de los currys de los países vecinos.
Tam Mak Hoong
La versión laosiana de la ensalada de papaya verde tiene un sabor más intenso y fermentado que la tailandesa. El Tam Mak Hoong combina papaya, tomate, ajo, chile y salsa de pescado en una mezcla llena de personalidad.
Khao Piak Sen
Conocida como la sopa de fideos de Laos, el Khao Piak Sen se prepara con un caldo casero, pollo y gruesos fideos de arroz. Es uno de los desayunos favoritos de la población local.
Sai Oua Lao
La Sai Oua es una salchicha tradicional condimentada con citronela, galanga, ajo y hierbas aromáticas. Se cocina a la parrilla y suele encontrarse en mercados y pequeños restaurantes.
Jeow Bong
Más que un plato, el Jeow Bong es una salsa tradicional elaborada con chile, ajo y piel de búfalo o cerdo seca. Se utiliza para acompañar arroz, verduras y carnes, aportando un sabor intenso y ligeramente ahumado.
Khao Soi Lao
Aunque comparte nombre con la versión tailandesa, el Khao Soi de Laos es completamente diferente. Se trata de una sopa con fideos frescos, carne picada y un caldo ligero muy popular en el norte del país.
Café de Laos
La meseta de Bolaven produce uno de los mejores cafés del Sudeste Asiático. Un buen café laosiano es el final perfecto para cualquier comida y una agradable sorpresa para quienes desconocen la tradición cafetera del país.
Comer en Laos es descubrir su forma de vivir
En Laos no encontrarás el ritmo frenético de otros destinos del Sudeste Asiático.
Las comidas se disfrutan con calma, normalmente compartiendo varios platos en el centro de la mesa. Los mercados locales siguen siendo el mejor lugar para descubrir productos frescos, recetas tradicionales y especialidades que difícilmente aparecerán en las guías más conocidas.
Nuestro consejo es sencillo: prueba aquello que comen los propios laosianos. Ahí suele encontrarse la cocina más auténtica.
Nuestra mirada
En ALMASIA creemos que la gastronomía de Laos refleja perfectamente la personalidad del país: discreta, tranquila y auténtica.
Quizá no sea la cocina más conocida de Asia, pero precisamente ahí reside parte de su encanto. Detrás de cada receta hay una forma de vivir más pausada, una fuerte conexión con la naturaleza y una hospitalidad que se siente también alrededor de la mesa.